propera exposició

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del 15 de setembre al 27 de octubre, 2018

inauguració:  14 de setembre a les 18:30h

 

 


Muchas veces nos planteamos en este mundo atestado de instantáneas de todo tipo: "¿Qué cualidades debe tener un buen fotógrafo?" y es que a un fotógrafo se le diferencia del resto de personas que "tiran fotos" por la inagotable pasión por observar y captar el instante, transmitir y provocar emociones.
 
El sentimiento de Quim Vives por la fotografía sólo puede ser de auténtica pasión, se dedica profesionalmente a la fotografía de escena en proyectos cinematográficos, coloquialmente llamado Still photography o fotografía fija. Con su obra deja constancia tanto de todo aquello que el espectador verá luego en la sala como de los entresijos, los protagonistas, las anécdotas y la trastienda de los rodajes. Con su curiosa e inquieta cámara, él es testigo, creativo y subjetivo, de lo que ha sido un rodaje, una experiencia que va más allá del metraje final del film.
 
Después de finalizar agotadoras sesiones de grabación y postproducción prosigue con su cámara fotografiando el mundo que le rodea, ahora de una manera íntima y sosegada. En estas escenas no hay personajes, sólo paisajes que asemejan decorados, los actores y el equipo ha abandonado el set para dejarle sólo y creando su propio mundo, su propia ciudad, su película.
 
Al observar las instantáneas del autor en esta serie se puede analizar cómo hay vasos comunicantes que se retroalimentan entre profesión y su obra artístico-personal; la grandeza de su fotografía está en que el meticuloso tratamiento de las luces, la ambientación y composición de sus encuadres, que transportan continuamente a escenas de películas. En esta exposición nos conduce por una especie de road movie donde pasamos a tomar un café en un bar de carretera y parece que nos encontraremos desayunando a "Pumpkin" y "Honey Bunny" antes de asaltar el lugar en la primera escena de Pulp Fiction, o un contrapicado donde nos caemos al vacío desde el último piso en "El gran salto", un hotel de carretera, una pizzería en el barrio italiano donde quizás acaba de salir Robert de Niro o un plano secuencia con la luces de los edificios de Nueva York de muchas películas, toda una delicia para cualquier cinéfilo y amante de la fotografía. 
 

                                                                                   Nadia García-Barbón